PARTE 1
A los 29 años, Santiago dormía dentro de un Tsuru viejo, estacionado detrás de una Bodega Aurrera en Guadalajara.
No tenía casa, no tenía familia cercana y apenas juntaba monedas cargando bolsas en el mercado de San Juan de Dios.
La primera vez que vio a doña Mercedes, ella estaba afuera de una lavandería, con 2 canastas llenas de sábanas mojadas y las manos temblándole de cansancio.
Era una viuda de 76 años, chiquita, de cabello blanco, con un suéter abotonado chueco y unos zapatos que parecían más antiguos que la banqueta.
—¿Le ayudo, señora? —preguntó Santiago.
Ella lo miró con esos ojos tranquilos que no juzgaban.
—Sería una gran bondad, mijo. Mi carro es el verde.
Para ver las instrucciones de cocina completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIRLO con sus amigos en Facebook.
