La verdolaga es una planta anual de crecimiento bajo. Suele extenderse sobre el suelo formando una especie de alfombra verde. Tiene tallos carnosos, a menudo rojizos, y hojas pequeñas, lisas, ovaladas y jugosas.
Puede aparecer en huertos, macetas, caminos, grietas del cemento, bordes de jardín y terrenos soleados. Crece con facilidad en climas cálidos y puede resistir condiciones secas mejor que otras plantas.
Aunque para algunos jardineros es una maleza, en muchas cocinas tradicionales es un alimento. En México, por ejemplo, las verdolagas se preparan con salsa verde, carne, frijoles o huevos. En otros lugares se consumen crudas en ensaladas o cocidas como verdura de hoja.
Por qué se considera una planta valiosa
La verdolaga destaca porque contiene agua, fibra, vitaminas, minerales y ácidos grasos omega-3 de origen vegetal. También tiene compuestos antioxidantes, como vitamina C, vitamina E y otros fitoquímicos.
Esto no significa que sea superior a todas las verduras ni que deba comerse todos los días. Su valor está en que es una planta comestible, fácil de conseguir y capaz de aportar variedad a la alimentación.
Además, muchas veces aparece de forma espontánea en el jardín. Si se identifica correctamente y crece en un lugar limpio, puede aprovecharse en vez de desecharse.
Cómo identificarla con cuidado
La verdolaga suele crecer pegada al suelo, con tallos redondeados y carnosos. Sus hojas son gruesas, lisas y brillantes, como pequeñas hojas suculentas. Al romper un tallo, no debe salir una savia blanca lechosa.
Este punto es importante porque algunas plantas parecidas, como ciertos tipos de euforbia o “spurge”, pueden tener savia blanca y resultar irritantes o tóxicas. Si una planta suelta líquido blanco, no debe confundirse con verdolaga comestible.
La identificación debe hacerse con seguridad. Si no estás completamente seguro de qué planta es, no la comas. Lo ideal es consultar una guía local de plantas, un agrónomo, un experto en jardinería o una extensión agrícola de tu zona.
Cuándo no debes comerla
No debes comer verdolaga si creció en un lugar tratado con pesticidas, herbicidas o químicos. Tampoco conviene consumir plantas que nacen cerca de carreteras, zonas contaminadas, excremento de animales, aguas estancadas o suelos desconocidos.
También debes evitarla si no puedes identificarla con certeza. En plantas silvestres, una confusión puede causar problemas.
Si la compras en un mercado, elige hojas frescas, verdes, sin mal olor, sin manchas negras y sin textura viscosa. Lávalas bien antes de usarlas.
Cómo usarla en la cocina
La verdolaga puede comerse cruda o cocida, aunque muchas personas la prefieren cocida por su textura suave y sabor más equilibrado. Las hojas y los tallos tiernos son las partes más usadas.
Puedes agregarla a ensaladas, sopas, huevos revueltos, guisos, tacos, arroz, legumbres o salteados. También combina bien con tomate, cebolla, ajo, limón, aceite de oliva, frijoles y chile suave.
Una preparación sencilla es saltear verdolaga con ajo y cebolla. Solo se lava bien, se corta, se cocina pocos minutos y se sirve como acompañamiento. También puede añadirse al final de una sopa para que no pierda demasiada textura.
Receta sencilla con verdolaga
Ingredientes:
- 2 tazas de verdolaga bien lavada
- 1 tomate picado
- 1/4 de cebolla picada
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- Sal moderada al gusto
- Limón opcional
Preparación:
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