Grasas saturadas en exceso
Alimentos altamente procesados
La dieta mediterránea
Muchos expertos recomiendan los patrones de alimentación de estilo mediterráneo porque favorecen la salud metabólica y cardiovascular.
3. Haz ejercicio con regularidad.
La actividad física ayuda a reducir la grasa hepática incluso cuando la pérdida de peso es moderada.
Actividades recomendadas
Caminando
Ciclismo
Nadar
Entrenamiento de fuerza
Correr
La constancia suele ser más importante que la intensidad.
4. Limitar el consumo de alcohol
En personas con hígado graso, reducir o evitar el consumo de alcohol puede ayudar a prevenir un mayor estrés hepático.
Las personas con enfermedades hepáticas relacionadas con el alcohol deben seguir las recomendaciones médicas sobre el consumo de alcohol.
5. Controlar los niveles de azúcar en sangre
Las personas con diabetes o resistencia a la insulina deben colaborar estrechamente con los profesionales sanitarios para mantener un control saludable del azúcar en sangre.
Una mejor regulación de la glucosa puede ser beneficiosa para la salud del hígado.
6. Controlar el colesterol y los triglicéridos
Controlar los lípidos en sangre puede reducir el estrés metabólico en el hígado.
Los hábitos de vida saludables suelen mejorar simultáneamente tanto el colesterol como la salud del hígado.
Alimentos comúnmente asociados con dietas beneficiosas para el hígado
Café
Las investigaciones sugieren que el consumo moderado de café puede estar asociado con ciertos beneficios para la salud del hígado.
Verduras de hoja verde
Algunos ejemplos son:
Espinaca
Col rizada
Rúcula
Pescado graso
Rico en ácidos grasos omega-3:
Salmón
Sardinas
Caballa
Cojones
Especialmente:
Nueces
Almendras
Aceite de oliva
Un componente clave de la dieta mediterránea.
Mitos comunes sobre la enfermedad del hígado graso
Mito 1: Solo las personas que beben alcohol desarrollan hígado graso.
La enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD, por sus siglas en inglés) se presenta en muchas personas que rara vez o nunca consumen alcohol.
Mito 2: El hígado graso siempre causa síntomas.
Muchas personas no presentan síntomas durante años.
Mito 3: Los suplementos pueden curar instantáneamente el hígado graso.
No se ha demostrado que ningún suplemento proporcione una cura garantizada.
Los cambios en el estilo de vida siguen siendo la piedra angular del tratamiento.
Mito 4: Las personas delgadas no pueden desarrollar hígado graso.
Si bien la obesidad aumenta el riesgo, las personas delgadas también pueden desarrollar esta afección.
Cuándo consultar a un médico
Se recomienda una evaluación médica si usted experimenta:
Fatiga persistente
Malestar abdominal
Resultados anormales en las pruebas hepáticas
Factores de riesgo como la obesidad o la diabetes
Los chequeos médicos regulares pueden ayudar a detectar problemas hepáticos antes de que se desarrollen complicaciones.
Perspectivas a largo plazo
Muchas personas con hígado graso llevan una vida sana, sobre todo cuando la afección se detecta a tiempo.
Las mejoras en el estilo de vida pueden:
Reducir la grasa del hígado
Mejorar la salud metabólica
Menor riesgo cardiovascular
Mejorar el bienestar general
La intervención temprana suele ofrecer los mejores resultados.
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