puede ejercer presión sobre los nervios, los tendones y los músculos.
Con el tiempo, el esfuerzo repetitivo puede contribuir a la aparición de hormigueo, molestias y debilidad.
Tomar descansos regulares y mantener una buena ergonomía puede ayudar a reducir el riesgo.
8. Ansiedad y estrés
Muchas personas se sorprenden al saber que el estrés y la ansiedad pueden producir síntomas físicos.
Durante períodos de estrés intenso, los cambios en los patrones de respiración y la tensión muscular pueden contribuir a:
Sensación de hormigueo
Entumecimiento
Temblor de manos
Manos frías
Aunque estos síntomas pueden resultar alarmantes, suelen ser temporales y mejoran cuando disminuyen los niveles de estrés.
9. Enfermedades autoinmunes
Ciertos trastornos autoinmunitarios pueden afectar los nervios y la circulación.
Algunos ejemplos son:
Artritis reumatoide
Lupus
Esclerosis múltiple
Estas afecciones pueden producir entumecimiento junto con otros síntomas como fatiga, dolor articular o debilidad muscular.
La evaluación médica es importante cuando los síntomas persisten o empeoran.
10. Compresión nerviosa temporal durante el sueño.
A veces la explicación es sorprendentemente sencilla.
Dormir con el brazo debajo del cuerpo o mantener la muñeca doblada durante largos periodos puede comprimir los nervios y reducir la circulación.
Esto suele provocar que uno se despierte con la mano entumecida, pero que poco a poco vuelva a la normalidad en cuestión de minutos.
Los episodios ocasionales son comunes y generalmente inofensivos.
¿Cuándo debo consultar a un médico?
El entumecimiento ocasional después de dormir en una posición incómoda generalmente no es motivo de preocupación.
Sin embargo, puede ser necesario acudir al médico si se presentan los siguientes síntomas:
Ocurren con frecuencia
Persistir durante días o semanas
Para ver las instrucciones de cocina completas, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>) y no olvide COMPARTIRLO con sus amigos en Facebook.
